VOL. 3  CÁNTARO MAReado

 

Nuestra Isla (1:15)

(M: J.L. González Gedovius, L: Cántaro)

 

Arena, sol, cielo, peces...

Eso es lo que tienen comúnmente todas las islas lejanas de los cuentos.  Pero en este caso, y como no nos gusta que todos los lugares de los cuentos estén tan lejos, nuestra isla está muy cerca, aquí frente a ustedes. Y tiene algo especial: está  hecha de sueños, risas, travesuras y toda la imaginación que pueda caber en un cántaro...

 

 

Calipso (2:56)

(J.L. González Romero)

 

Temprano en la mañana,

cuando el sol comienza a despertar,

se pinta de colores el ancho mar,

se pinta de colores su inmensidad.

 

En un cántaro de barro vamos hoy a navegar,

ahora cierra bien los ojos y ya estás en altamar.

 

Abre bien los ojos ¡es altamar!

Huele y siente el mar, mira el sol brillar,

oye al viento cantar.

 

Paseando en hipocampo entre bosques de algas y coral,

anémonas y esponjas en cantidad,

son como un jardín de rosas cultivadas por el mar.

 

Vengan a jugar, gira el calamar, la sardina quiere saltar.

Sale el abulón, canta una canción y la ronda empezó.

 

Al compás de la marea un caliplso vamos a bailar,

encendemos las estrellas y sonreirán.

 

Huele y siente el mar, mira el sol brillar,

oye al viento cantar.

 

 

Lola (2:48)

(L. Negrete)

 

En un mar de esos salados,

con su espuma y con sus olas,

la ballena doña Lola se prepara para bailar.

 

Se ha puesto muy elegante con sus guantes,

el erizo le hizo unos rizos, la sardina la maquilló.

 

¡Ay Lola!  ¡Ay Lola!  Mueve tu cola, ponte a bailar.

 

En una tarde con brisa, el doctor pulpo advirtió:

"La ballena tiene gripa, este baile ya se acabó".

 

Temblaron todos de susto, se fueron a esconder,

porque si Lola estornuda la marea puede crecer.

 

 

En el Agua Clara  (1:52)

(Popular)

 

En el agua clara que brota en la fuente,

un lindo pescado salta de repente.

 

Lindo pecesito, ¿no quieres salir a jugar con mi aro? Vamos al jardín.

 

Mi mamá me ha dicho, "no puedes salir,

porque si te sales te vas a morir".

 

 

El Hada Malcriada (1:52)

(L. Gedovius)

 

Dones, magias, sueños, por el viento volarán.

Tu mayor deseo te lo vuelvo realidad.

 

Sólo algunas veces me hacen enojar,

y sus ilusiones no he de realizar.

Y por eso he preparado con esmero y con cuidado,

para todos los malcriados, mis jardines encantados:

 

Te esperan a la entrada, con una patada,

arañas muy patudas y ratas peludas.

El sol siempre se esconde,

no sabes ni por dónde,

y todo es siempre oscuro,

¡qué horrible, qué duro!

La música no suena, el cielo

tiembla y truena, ¡qué maldad!

 

Galletas con tachuelas que rompen las muelas,

jalones de cachetes en vez de juguetes,

canicas aplastadas, pelotas ponchadas,

los dulces son de menta con ajo y pimienta,

si brincas a la reata, te rompes una pata,

¡ay, qué maldad!

 

Las hadas también somos muy malas.

 

 

Para que el Sol... (1:31)

(L. Negrete)

 

Para que el sol empiece a girar

y que nos lluevan rayitos de luz,

que los colores de todos los peces

formen rehiletes en el mar azul.

 

Haremos castillos de arena que nadie podrá destruir,

y barcos voladores que, algres como flores,

sorprendan a las nubes y nos hagan reír.

 

 

Hombre de Mar (1:40)

(L. Negrete)

 

Soy el amo de los mares, ¡qué valor!

Los océanos surco sin ningún temor.

Soy bandido muy temido, fiero soy,

en busca de tesoros dondequiera voy.

 

Un pirata es un hombre de mar

que hasta una estrella se puede robar,

no importa los peligros que pueda enfrentar,

pues al final de todo, su tesoro tendrá.

 

Conchas y corales forman mi colección,

mas mi gran tesoro son los rayos del sol.

Mil batallas le he ganado al cruel tiburón,

le curé las muelas y por fin sonrió. 

 

 

Pata de Palo (1:36)

(L.Gedovius, L.Negrete, H.Peniche, J.L.González  Romero)

 

Me gusta la mirada de tu ojo sin parchar, lárala...

me gusta cómo suena tu patita al caminar,

en la pata de palo hay que girar.

Me gustan los destellos de tu garfio bajo el sol, lárala...

me gusta que nos guste cantar esta canción,

en la pata de palo hay que girar.

 

 

Llegará... (2:33)

(L. Negrete)

 

Pronto llegará ese día en que encuentres la felicidad,

en que llegue al fin a tu vida un "pirato" de verdad.

 

Llegará, llegará...

 

Llegará con regalos distintos, con el sol reflejando su amor,

Tomará un pedazo de cielo para dártelo en una canción.

Y el más rico tesoro del mundo,

con la brisa del mar llegará, llegará, llegará.

 

 

Tres Hipopótamos (2:13)

(M: Valentín Rincón, L: Gilda Rincón)

 

Un hipopótamo, dos hipopótamos,

tres hipopótamos al río van.

Vienen del llano, de pacer en la sombra

bajo las ramas de los baobabs.

 

Tú no te asustes aunque abran la boca

como diciendo "te puedo tragar",

porque sus colmillos chuecos y amarillos,

sólo enseñan al bostezar.

No te dé cuidado, pasa por un lado,

déjalos tranquilos estar.

 

Un hipopótamo, dos hipopótamos,

tres hipopótamos en fila van,

el de adelante pesa tres toneladas,

el más chiquito, una nomás.

 

Nada les gusta como zambullirse,

sólo narices y ojos sacar.

¡Mira qué graciosa cola estropajosa

lucen por la parte de atrás!

En el lodo, hundidos, echan tres bufidos

y se vuelven a revolcar.

 

Saxofón:  Gabriel González Gedovius

 

 

Cangrejito (2:46)

(Popular)

 

Cangrejito, cangrejito, cangrejito de coral,

cangrejito pata chueca que no sabe caminar.

Siempre de costado viene y va,

siempre de costado cangrejito de coral.

 

 

Animal Feroz (1:52)

(L. Negrete)

 

Un animal feroz, un animal feroz no come arroz,

devora carne fresca con filosas muelas, no usa tenedor.

 

A un animal feroz siempre le da un hambre atroz,

y con gran agudeza sigue su presa,

¡se la come de un jalón!

 

No le convides torta ni le des pirulí,

pues es casi seguro, es seguro,

que también te come a ti.

 

 

Los Macabumbos (1:16)

(J.L. González Romero, R. Herrera, L. Negrete,

L. Gedovius, H. Peniche, J.L. González Gedovius)

 

Memela con tinga;

inyección, pompa vitamina;

a la bío a la bao a la bim bom ba;

mameluco.

Yo comer, yo comer, yo comer...

 

Macabumbo comer los cachetes,

macabumbo comer las orejas,

macabumbo comerse tu panza,

macabumbo comerse una pierna,

macabumbo comerse la otra.

 

Macabumbos no comer sabroso, prisionero escapar...

Macabumbo comer frijolitos,

macabumbo comer calabaza,

macabumbo comer lechuguita,

macabumbo comer epazote,

macabumbo mejor a dieta.

 

 

Tema de Cántaro (1:47)

(J.L. González, H. Peniche, L. Gedovius y L. Negrete)

 

Cuando se te ocurra ver un avestruz

que toca el violín,

platicar con elefantes o saltar con un chapulín,

ponte muy atento y ya verás:

todo cabe en un juego si lo sabes acomodar.

Cuando se te ocurra que puedes volar

y el cielo alcanzar

o conocer lugares mágicos donde jugarás,

canta con nosotros, éste es el lugar

donde tú podrás soñar, mil cosas harás...

¡Todo cabe en un juego si lo sabes acomodar!